SANTO DOMINGO. – Nuevos elementos han salido a la luz en la investigación sobre el asalto ocurrido en la residencia del merenguero Gilberto Julián Sarante, conocido como Julián Oro Duro, donde murió su esposa, Zeneida Socorro Castillo, mientras el artista resultó herido.
De acuerdo con informaciones ofrecidas por las autoridades y con declaraciones atribuidas a uno de los investigados, Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”, el hecho habría contado con una coordinación previa y con la participación de personas que tenían algún nivel de cercanía con el entorno de la familia. Las autoridades mantienen la investigación abierta para establecer el grado de responsabilidad de cada involucrado.
Según la versión de Germán Troncoso, este habría sido contactado para trasladar a otra persona hasta la residencia y posteriormente habría recibido instrucciones relacionadas con la búsqueda de dinero dentro del inmueble. El investigado también declaró que la persona que lo acompañaba tenía conocimiento previo de la familia y que existía un ambiente de confianza al momento de llegar a la vivienda. Estas declaraciones forman parte de la investigación y deben ser contrastadas por el Ministerio Público.
La investigación policial también ha señalado a Phillips Michael Tejeda Vásquez, alias “Leandro”; Lawrence Mark Liranzo Marcos, alias “Chiquito”; Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”; y Juan Carlos Hernández García, alias “Peña”. Según la reconstrucción preliminar de las autoridades, dos de ellos habrían ingresado directamente a la residencia aprovechando relaciones previas de confianza con la familia.
Uno de los elementos que ha llamado la atención de los investigadores es precisamente la presunta relación previa de algunos de los involucrados con el entorno de Julián Oro Duro. Las autoridades han indicado que Tejeda Vásquez realizaba trabajos técnicos en propiedades del artista, mientras que Liranzo también habría tenido vínculos laborales con la familia.
La investigación continúa avanzando mediante el análisis de cámaras de seguridad, comunicaciones telefónicas, allanamientos y otras evidencias. La Policía Nacional informó además sobre la recuperación de dinero en efectivo, prendas y otros objetos que formarían parte de las evidencias del caso.
El Ministerio Público deberá determinar ahora cómo encajan las declaraciones de los investigados con las demás pruebas recopiladas y cuál habría sido la participación específica de cada uno. Hasta que exista una decisión judicial definitiva, las personas señaladas mantienen su condición de imputadas y las versiones ofrecidas forman parte de una investigación en curso.
